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¿Cómo debe ser la mochila?

La mochila se tiene que adaptar al tamaño de la persona y al tipo de actividad que vayamos a realizar. En el caso de senderismo, para salidas de unas horas (la ruta comienza y finaliza el mismo día), las características de la mochila serían:

Capacidad de entre 20 y 30 litros.

Tiene que tener cinturón de descarga. Es decir, el peso de la mochila tiene que recaer sobre la cadera, no sobre los hombros. Las correas de los hombros sólo sujetan la mochila para que no se caiga hacia atrás, no deberían ejercer presión hacia abajo sobre los hombros. El cinturón de descarga normalmente va acolchado en los laterales para que haya una buena sujeción pero que resulte cómoda.

La mochila debería tener bastante rigidez en el bastidor (la parte que va pegada a la espalda). De esta forma todo el peso se transmite a la cadera. Si la mochila es blanda el peso se dividirá entre los hombros y la cadera, y además la deformación puede llegar a ser molesta porque no reparte los pesos de forma homogénea. Hay modelos que tienen un acolchado ahuecado para la espalda, o una rejilla que la separa ligeramente para facilitar la transpiración.

La mochila debería tener cinchas de compresión (aunque no es imprescindible, sí es recomendable). Estas cinchas permiten que la mochila quede lo más compacta posible, aunque no vaya cargada al máximo. De esta forma no hay movimientos en el interior o deformaciones durante la marcha, y la carga va más pegada a la espalda, es decir, más cerca del centro de gravedad del cuerpo al caminar.

Es recomendable que la mochila sea impermeable (suelen ser bastante caras) o que incluya una funda impermeable que permita colocarla cuando llueva, para preservar seco el contenido. De todas formas es buena idea llevar el contenido dentro de bolsas de plástico. Para la ropa son muy útiles las bolsitas tipo zip transparentes, que además permiten ver fácilmente el contenido.

Hay que tener cuidado con las correas y cualquier elemento de la mochila que pueda engancharse. Intentaremos recoger lo más posible todos esos elementos (por ejemplo con gomas o con cinta adhesiva). Si vamos por senderos peligrosos hay que prestar especial atención porque un enganchón con una rama o un saliente de una roca nos puede desequilibrar.

Si vas a llevar cámara y equipo de fotografía intenta reducir al mínimo el peso de este equipo. Muchas veces intentamos llevar muchas cosas 'por si acaso' y al final acabamos arrepintiéndonos. Hay mochilas de fotografía de doble compartimento (un espacio acolchado para el equipo y otro sin acolchar para la ropa, comida, etc.) que pueden ser una buena opción, sobre todo si no vamos a hacer tramos muy largos y exigentes.

Recuerda: peso máximo que debemos llevar: para un adulto el máximo sería de 4 a 6 Kg